sábado, 21 de abril de 2012

Capítulo 11.


Llevo sin subir 3 semanas y merezco la muerte, lo sé, pero sed compasivos conmigo xDDDD.
Este capítulo es muy muy muy largo y puede que hasta os canséis de leer. Espero que os guste.

Derick miró su reloj, Carrie estaba a punto de llegar, no quería que lo hiciese, no podría seguir si a ella le pasaba algo *toc, toc*, era ella, entró con gesto serio. 
Pensó que se estaba haciendo la valiente, que en cualquier momento le diría que se fueran a dormir, que no estaba preparada pero nada de eso pasó. Se cogieron las manos como siempre, empezaron, eran más poderosos de lo normal, estaban juntos podían conseguirlo esta vez. Notaban la energía del otro, mareando cada célula de su cuerpo, todo vibraba, hasta que se detuvo. Carrie no sentía nada, no llegaba nada, estaba sola allí perdida, debía salir, Derick, algo le había pasado. Abrió los ojos, sus manos seguían enganchadas, él estaba tirado en el suelo, ¿que le había pasado? estaban juntos, no había notado nada. 
No podía gritar, solo despertaría a Danielle si era necesario. Lo cogió por los brazos y lo subió a la cama, comprobó si tenía fiebre, la tenía bastante alta, se había desmayado. Salió corriendo a por un paño húmedo, pasó más de una hora cambiando el trapo y abrazándolo, de vez en cuando daba ligeras señales de vida, una tos, un escalofrío, un gemido pero no abría los ojos. Decidió llamar a Danielle, llevaba demasiado tiempo así, ella podría ayudarle. Oyó algo caer, era el trapo, volvió para recogerlo, no se había caído solo, Derick volvía a tener los ojos abiertos, estaba adormecido pero despierto. 
Lo besó, las lágrimas caían, se aferraba a él, al principio noto sorpresa en sus labios, luego notó como se relajaban pero a la vez tenían más pasión y como la acercaba a él. Difícilmente se separó de él, seguía llorando, se dió una bofetada.
-¡No lo vuelvas a hacer nunca! ¡¡NUNCA!! ¿Me has oido?-Derick asintió levemente- Juntos dijiste, yo lo prometí, ¿porque tu no?- Cada vez lloraba más- No tenía que dejarme sola, yo luchaba por no irme, tu te fuiste. Prometemelo, te debí obligar, no fue justo.
-¿Cuanto tiempo llevó así?
-¿Qué? No cambies de tema y prometemelo.
-Te lo prometo, ¿Cuanto?
-No sé, una hora, hora y media ¿Por que?
-¿Has estado a mi lado todo el rato?
-Si, tenías mucha fiebre, sigue un poco alta pero te la he bajado bastante con los trapos, iba a decirle a Danielle que me ayudara a meterte en la bañera.
-Humm, supongo que con un beso como los de antes me hubieras despertado antes pero tu método también ha sido efectivo.
-Eres un imbécil.
-¿Y que significa ese beso?
-Me voy a dormir a mi cuarto.
-No, tu duermes conmigo, ahora eres mi novia.
-¿Ahora soy tu... novia? ¿Desde cuando?
- Ven- Danielle se volvió acercar a la cama con cara de enfadada y sonrojada, acababa de besar a Derick y él había dicho novia. Se puso en frente a él y se acercaron lentamente, sus alientos se mezclaban, sus narices se rozaban- ¿Que quiere que seamos? Yo lo tengo claro.
-Dilo.
-Yo te quiero a ti, siempre conmigo, quiero que seas mía- Se besaron otra vez, era una beso distinto, dulce, los labios de Derick estaban calientes a causa de la fiebre, los de Carrie temblaban pero a la vez seguían firmes. Volvieron a separarse dificilmente- ¿Qué somos?
- Soy tu novia, tu eres él mio. Y somos demasiados jóvenes para pasar una noche sola como pareja.
-Pero estoy demasiado débil para salir corriendo si gritas.
-Y yo demasiado cansada para comprobar si te ha subido otra vez la fiebre o si te vuelves a desmayar.
-Yo solo encuentro una solución.
-Date una ducha de agua fría.
-Solo íbamos a dormir. 
-Por supuesto que vamos a dormir, pero quiero que te baje la fiebre del todo.
-Ahh, pues no hagas que suene tan mal.
Derick se metió en la ducha y Carrie preparó unos cuantos antibióticos y una vaso de agua fría. Se tumbó en la cama y cuando estaba a punto de cerrar los ojos notó un beso en la espalda.
-Tomate esto.
-Ya no tengo fiebre, mira que fresquito estoy, incluso aún sigo mojado- La abrazó por la espalda y las pequeñas gotas de su cuerpo la mojaron.
-Vale lo he pillado,  pero quiero que te repongas.
-Estoy bien.
-Hazlo por... tu novia.
-A eso no me puedo negar.
Durmieron abrazados, peor era distinto, estaban más cerca. Durmiendo con la esperanza de no despertar y que todo esto no hubiera sido un sueño y que el mundo se detuvieran, eran felices.
Eran las 11 de la mañana y Carrie miraba ensimismada por la ventada desde la cama, sabía que no había sido un sueño, el paño y los antibióticos lo confirmaban pero aún así no le creía cierto. Decidió salir de la habitación sin hacer mucho ruido. Danielle ya se había ido a trabajar. Se puso a leer su nuevo libro. Estaba demasiada concentrada como para oír llegar a Derick por detrás asique el beso en el cuello le pilló desprevenida.
-Me has asustado.
-¿Qué haces?
-Leer.
-Mi novia es lista y lee.
-Y mi novio es tonto y me asusta.
-¿Qué vamos a hacer?
-¿Que vamos a hacer de que?
-Se lo vamos a decir a Danielle- Le dio un beso- Hacemos lo que tu digas- La besó otra vez-Porque no sabemos como reaccionaria- Otro beso- ¿Qué dices?
-Para de darme besos, no me puedo concentrar. Que podríamos esperar un poco, solo un par de semanas.
-Vale, tampoco me entusiasma la idea de besarnos delante de ella.
-¿Y si pruebas a tener las manos quietas un rato?
-¿Te molesta?
-Si, pero no, estas necesitado- Carrie esquivó a Derick y salió corriendo de la habitación pero él era más rápido y la agarró por la cintura- Suéltame, por favor- Giró sobre sus talones y se le quedó mirando de frente, muy cerca, le dio un beso, fue largo, no como los de Derick que eran cortos pero intensos, este fue diferente- ¿Tienes fiebre?
-¿A que viene eso?
-Me acabo de acordar.
-No creo.
-Vale, entonces cámbiate que nos vamos.
-¿Dónde?
-No sé, nos vamos.
A los 20 minutos ya estaban los dos listos para salir.



Robie despertó a Tate antes de irse a trabajar, tenía que hablar con él de esa, chica, tenía que apartarlo de ella.
-Tate despierta.
-¿Ehh? Déjame.
-Tengo que hablar contigo, luego puedes seguir durmiendo.
-Vale, ¿Qué quieres?
-¿Quien es esa chica?
-¿Qué chica?
-La que vino ayer a casa... Danielle.
-Una amiga.
-¿De qué?
-Papa ¿Por qué te interesa mi vida ahora? Tengo sueño.
-¿Como la conociste? ¿Te busco o algo?
-¿Estas loco? Me salvó me morir atropellado.
-¿Qué?
-Me iba a atropellar un coche y ella tiró de mi hacia atrás y me salvó.
-No quiero que la veas más.
-La voy a seguir viendo.
-No, si lo haces no mudamos.
-Vas a hacer que cambie mi vida por una chica que no te cae bien, ¿Por qué te metes donde no te llaman? ¿Por qué quieres que huya?
-¿No te das cuenta de nada?
-Aún no sé de que me debería dar cuenta, la voy a seguir viendo, no me lo puedes impedir.
-Entonces no sabes nada...
-¿Sabes nada de que?
-Mira será mejor que lo dejemos.
-¿Nos mudamos? Espero que la respuesta sea no.
-No.
-¿Y Danielle?
-No lo voy a poder evitar.
-Me alegro que lo tengas así de claro Robie.
-¿Desde cuando me llamas Robie?
-Desde hace mucho, tampoco es que hablemos tanto para que te des cuenta. También es un motivo por el que no debes meterte en mi vida, porque siempre me ignoras y no puedes cambiar algo mio porque en ese momento te moleste ¿me dejas dormir?
-Tate...
-Por favor.
Robie salió de la habitación, nada había salido bien. Tate estaba más enfadado, había cambiado tanto. Entendía que era duro para él, que su infancia no fue fácil y que el trabajaba mucho pero tenía que hacer algo, tenía que hablar con la chica, que se diera cuenta que era peligroso.