Carrie
acabo rápidamente de desayunar y fue a ayudar a Danielle a
arreglarse. Tardaron bastante poco en arreglarla y Danielle se dedicó
a contarle lo que sabía de Tate. Sonó el telefonillo y Danielle
salió corriendo a por el pero Derick ya lo tenía en la mano y se
había convertido.
-¿Diga?
-Dámelo.
-Por favor Danielle dejame abrir la maldita puerta tranquilo, a ver si no sales hoy y todo.
Danielle le fulmino con la mirada y espero a su lado con los brazos cruzados.
-¿Quien eres?- Danielle podía escuchar la voz de Tate por el telefonillo pero no entendía lo que decía- El amigo de Danielle, ya, pues sube.
Derick colgó el telefonillo y Danielle se lanzó encima de el dándole golpes.
-Eres imbécil ¿porque haces siempre tantas tonterías?
-Por que la vida en la tierra es aburrida.
-Pues dale emoción siendo valiente...-Derick se quedo callado y Danielle se maldigo por haber dicho eso, los dos sabían a que se refería, a Carrie- Por favor compórtate.
-Nunca.
Danielle no pudo replicar, acababan de llamar a la puerta y los dos corrieron a abrirla pero Derick se le volvió a adelanatar. Abrió la puerta sin que Danielle pudiera evitarlo sin parecer demasiado loca.
-Hola- Tate sonrió ligeramente mirando a Danielle y luego le ofreció la mano a Derick- Soy Tate me alegro conocerle.
-Encantado, yo soy Derick, no me llames de usted, me hace mayor y no soy tan mayor.
-Por supuesto- Carrie apareció por la puerta sonriendo y me dió el bolso- Hola Carrie ¿Que tal estas?
-Bien gracias.
Danielle no se dió cuenta hasta ese momento de que Tate no llevaba su skate, solo llevaba la mochila de siempre y sacó algo de ella, era el segundo libro de Idhún, ya se lo había acabado.
-Toma, muchas gracias me ha encantado.
-Te dejo el tercero o mejor cuando volvamos te lo doy.
-Claro ¿nos vamos?
Salieron por la puerta y Danielle escuchó risas de dentro de la casa. Llegaron a la calle y empezaron a andar, Danielle estaba demasiado concentrada en Tate que no sé dio cuentan donde iban hasta que llegaron a la boca de metro.
-¿Dónde vamos?
- ¿Nos escapamos?
-Prefiero esperar a tener 18, pídemelo dentro de dos años y me lo pensaré ¿Cual era el segundo plan?
-Bueno, a lo mejor te enfadas conmigo...
-Lo dudo.
-¿Te gusta el fútbol?
-Me encanta, es mi deporte favorito.
-Ahh entonces supongo que te gustará, un amigo me llamó la noche que quedamos, tenía partido de fútbol y es muy importante para el que vaya, es uno de mis pocos amigos, no soy muy social pero quiero pasar el día contigo asique si te parece bien vemos el partido y luego nos vamos.
-Me entusiasma la idea.
Tate sonrió, le parecía que le había gustado realmente el plan y no se había equivocado, Danielle adoraba el fútbol, no tenía nada de especial pero recordaba que a su padre le llamaba la atención y siempre conseguía verlo, tenía una cierta curiosidad por lo humano que a Danielle le había servido mucho estos dos años.
Llegaron al
campo de fútbol y un chico se acercó corriendo hacía donde
estaban.
-Hola,
aún queda un rato para el partido, llegáis pronto- El chico sonrió
y mostró unos dientes perfectos, tenía unos ojos negros, eran
profundos y era castaño, tenía un atractivo nuevo, Danielle lo
encontró bastante guapo pero nada en comparación a Tate- Me llamo
Nathan.
Danielle se acercó a el y se dieron la mano, sintió una descarga pero consiguió disimularla bastante bien.
-Encantada yo soy Danielle.
-Ya lo sabía, Tate habla mucho de ti.
Danielle se sonrojó un poco pero ninguno de los chicos lo notaron, Tate cogió a Nathan de la cabeza y empezaron una pequeña lucha en broma. Tate agarró a Danielle por la cintura y la llevo a una de las gradas.
-¿Qué te parece Nathan?
-Parece majo, no le conozco mucho.
- Es mi único verdadero amigo, no quiero que suene cursi pero es el único que me trató bien desde el principio.
-¿Desde el principio?
-Si, nuestros padres eran amigos y hasta que el resto de la gente no se enteraron que eramos amigos no me trataron muy bien. Me cambie a su instituto con 14 de años asique supongo que llevo dos años siendo "popular".
-Pero nunca has sentido que esos fueran amigos reales, solo son gente que están allí por su propio interés, si no fueras quien eres o no fueras amigo de quien eres a casi nadie le importarías, te sientes una marioneta.
-Si, no podría describirlo mejor, ¿Algo parecido en otra vida?
-Algo parecido en esta vida, antes de mudarnos, digamos que yo también era popular por alguien que conocía y todo el mundo era bueno conmigo pero eran buenos por ser quien era no quien realmente quería ser.
-Tal vez por eso te encuentro tan fascinante, empieza el partido.
Danielle quería responder pero parecía que Tate estaba muy entretenido ya mirando el partido asique decidió imitarle, no se había esperado esa respuesta pero tampoco le había disgustado aunque no le aclaraba mucho sobre Tate. Llevaban 20 minutos de partido, el equipo de Nathan, iba ganando 1-0 y la asistencia de gol había sido de este por lo que la emoción de Tate era impresionante. Danielle se dió cuenta de que Tate se había fijado en una pandilla de chicos que acababan de entrar al campo, iban en dirección a ellos, Tate apretó los labio, Danielle sospechó que eran los supuestos amigos de Tate y Nathan, llegaron rapidamente a donde estaban y se fijaron rapidamente en Danielle, era bastante dificil de ignorar a decir verdad.
-Eyy hola Tate ¿Que haces aquí?
-Ahh hola, he venido a ver a Nathan.
-Ya como nosotros- El chico puso un gesto de impaciencia y miro a Tate como exigiendole que le presentara a esa chica que estaba allí sentada- ¿Os importa que os acompañemos?
Tate estaba irritado, Mark era un payaso, nunca le había caido bien, siempre le había considerado un baboso, siempre hablando con las chicas, era un cabrón. Nunca le había importado mucho los juegos de Mark con las chicas pero el era atractivo y verle con la mirada puesta en Danielle le repugnaba. Sabía que le gustaba ¿A quien no? pero no iba apermitirlo. Miro a Nathan y él asintió levemente. Sabía lo que suponía, perderse el partido de Nathan pero el lo entendía.
-Bueno en realidad os podeis quedar con nuestros asientos, nosotros ya nos ibamos.
-Pero si ni siquera ha acabdo la primera parte.
-Ya pero tenemos cosas que hacer- Tate cogió la mano de Danielle y la obligó a levantarse. Danielle no opuso mucha resistencia, lo estaba pasando bien pero pensó que eso se acabaría rápidamente si Tate quería sacarla de allí.- Adios chicos, espero veros pronto.
Danielle y Tate descendieron las escaleras, Tate apretaba fuertemente la mano de Danielle pero ella no se quejaba, no le molestaba, sabía lo que Tate había hecho por ella, esos chicos se enfadarían con él por irse de manera tan brusca sin presentarla. Salieron del campo de fútbol y andaron hacía el metro.
-Lo siento, se que he sido muy brusco pero prefiero queno los conozcas.
-Esos eran tus amigos...
-Llamalos como quieras.
-Se van a enfadar contigo por no presentarme, he visto la mirada de ese chico.
-¿Mark? No te preocupes, ni por ninguno de los otros, todos siguen como perritos falderos a Nathan y saben que soy el mejor amigo de Nathan no van a decir nada.
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